Donde habitan los dioses: Sefa Utaki, el rincón más sagrado del reino de Ryūkyū

Escribe un artículo en francés sobre: ​​Donde habitan los dioses: Sefa Utaki, el rincón más sagrado del reino de Ryūkyū
rewrite this content and keep HTML tags as is:

Ōsaka Hiroshi capta con cámara monocromática elementos de la naturaleza a los que se rinde culto por ser el hogar de divinidades. En la décima entrega de esta serie visitamos Sefa Utaki, escenario de rituales religiosos durante el Reino de Ryūkyū (1429-1879) y el lugar más sagrado de Okinawa.

Un recinto sacro construido por dioses y venerado por reyes

En Okinawa, a los lugares sagrados a donde descienden los dioses y espíritus ancestrales se les conoce como utaki. En el compendio de la historia oficial de Okinawa compilado en 1650, Chūzan Seikan, cuyo primer libro está dedicado a la creación de Ryūkū, se narra cómo la deidad ancestral Amamiku, también llamada Amamikiyo, descendió del cielo a la tierra y creó siete utaki.

Uno de ellos es Sefa Utaki, ubicado en lo que hoy es Kudeken, en Chinen, ciudad de Nanjō. Durante la era del reino de Ryūkyū, era el lugar de culto de mayor estatus en el agariumaai, el ritual de peregrinaje del rey; también tenía lugar allí la ceremonia de coronación de la kikoe ōkimi o sacerdotisa suprema del reino. Así pues, decidí visitar este paraje habitado por dioses que perdura desde los tiempos del reino de Ryūkyū.

Los helechos extienden sus raíces en la piedra caliza de este paisaje sacro. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.

Los helechos extienden sus raíces en la piedra caliza de este paisaje sacro. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.

Naturaleza inmemorial y una fe que llegan hasta nuestros días

Se cuenta que durante la época del reino solo las mujeres de la corte real podían ir más allá de Ujōguchi, la entrada a Sefa Utaki. Según la usanza, el resto debía rezar desde fuera del recinto.

Desde Ujōguchi, un sendero empedrado conduce a seis ibi o lugares de rezo. A ambos lados se alzan árboles que encubren el sendero formando un bosque. Antaño la espesura de la vegetación era tal que ni siquiera la luz del día lograba penetrar en él; al entrar en la era moderna, la tala indiscriminada y los estragos de la guerra cambiaron el paisaje. Con todo, los árboles vuelven ahora a crecer y desplegar sus ramas y follaje, devolviéndole poco a poco al paisaje la solemnidad propia de un lugar sagrado.

Avanzando por el sendero tras pasar Ufugūi —el primer lugar de rezo— y girando a la izquierda en una bifurcación, veo una peculiar roca gigantesca al final del camino. Una gran estalactita desciende de la roca, bajo la cual, a la sombra, se extiende un altar cuidadosamente construido con piedras. El nombre de este lugar de culto, Yuinchi, significaba “cocina” en la lengua de la corte real; en este caso se cree que se refiere a un “lugar donde se reúne la abundancia”. Aquí se solía predecir la cosecha del año, usando para ello una piedra con forma de caballo.

Después de regresar al sendero y continuar recto en la intersección, llego a un par de enormes rocas inclinadas una sobre otra que forman una apertura triangular. Tras pasar el túnel encontramos un espacio de suelo enlosado: es Sangūi, otro lugar de rezo.

Sobre las paredes de piedra aún se conservan dos sitios de rezo más: Chōnohana, lugar para la veneración de los cielos de los que descendieron los dioses, y Yōhaijo, el punto desde donde se rinde culto a la isla de Kudaka, visible en la distancia. En ambos casos el acceso está prohibido actualmente para proteger el recinto sagrado. En la entrada a la caverna me encuentro a un padre y a su hijo, probablemente lugareños, uniendo las manos en posición de rezar. Incluso ahora que Sefa Utaki se ha convertido en un destino turístico, sigue siendo un sitio sagrado para la oración que vive y perdura desde la época del reino de Ryūkyū.

Yuinchi, lugar para el rezo por la fertilidad de la cosecha. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.

Yuinchi, lugar para el rezo por la fertilidad de la cosecha. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.

Sefa Utaki

  • Dirección: 539 Kudeken, Chinen (ciudad de Nanjō). Prefectura de Okinawa.

Lugar de peregrinación de mayor importancia en el agariumaai, ritual religioso del Reino de Ryūkyū. Se tarda poco menos de una hora en recorrer los seis puntos de rezo: Ufugūi, Yuinchi, Amadayuru Ashikanubī, Shikiyodayuru Amaganubī, Sangūi, y Chōnohana. Bañados en una luz que se filtra entre gigantescas rocas y vegetación subtropical, estos lugares ceremoniales evocan una ancestral fe en la naturaleza e invitan a la reverencia y silencio.

Desde su inscripción en el año 2000 como Patrimonio de la Humanidad de la Unesco bajo la agrupación de “sitios Gusuku y bienes culturales asociados del Reino de Ryūkyū”, se ha convertido en uno de los destinos más populares de Okinawa y atrae anualmente a 400.000 visitantes tanto de Japón como de otros países. Pese a todo, para los lugareños herederos de la tradición del agariumaai, Sefa Utaki sigue siendo su hogar espiritual.

Desde Sefa Utaki se puede rezar a la isla de Kudaka, conocida como la isla donde descendieron los dioses. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.
Desde Sefa Utaki se puede rezar a la isla de Kudaka, conocida como la isla donde descendieron los dioses. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.

Ufugūi significa “salón principal”. La parte frontal de la roca es un espacio para el rezo. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.
Ufugūi significa “salón principal”. La parte frontal de la roca es un espacio para el rezo. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.

Frente a Sangūi, dos vasijas recogen el agua sagrada que gotea de sendas estalactitas. Estos recipientes se consideran sitios de rezo. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.
Frente a Sangūi, dos vasijas recogen el agua sagrada que gotea de sendas estalactitas. Estos recipientes se consideran sitios de rezo. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.

Hibiscos colgantes (hibiscus schizopetalus) adornan la entrada al lugar. En Okinawa se usa esta flor como decoración en los altares de templos y santuarios. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.
Hibiscos colgantes (hibiscus schizopetalus) adornan la entrada al lugar. En Okinawa se usa esta flor como decoración en los altares de templos y santuarios. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.

Reportaje, texto y edición: Kitazaki Jirō.

Colaboración: Junta de Educación de la Ciudad de Nanjō.

Fotografía del encabezado: Sangūi, símbolo de Sefa-Utaki. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.

(Traducido al español del original en japonés.)

Publicar comentario