Regalos tabú que estropean la gratitud: pañuelos para despedidas, vasos y cuchillos para bodas
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Esta serie va más allá de los simples procedimientos para descubrir la esencia de varios usos y costumbres japoneses desde sus orígenes. En esta entrega presentamos artículos que los japoneses consideran inapropiados para regalar y su motivo.
Un carácter nacional afectado por sus palabras y letras
La gente se hace regalos en los aniversarios, cuando hay nacimientos, en ciertos hitos anuales… En la elección de esos regalos influye mucho cómo se percibe la buena o mala suerte que puedan traer la forma y naturaleza de los objetos, y en el sonido y la letra de las palabras que los representan.
Por ejemplo, los yuinō kuhinmoku (nueve regalos de esponsales), que se entregan a una pareja antes de que se casen, hacen hincapié en la buena suerte más que en la practicidad, con artículos como un abanico plegable, que evoca la imagen de extenderse y desarrollarse, o el alga konbu, cuyo sonido se asemeja a yorokobu (“alegrarse, ser feliz”). El número de objetos también tiene un significado concreto. Los números impares se consideraban auspiciosos en la antigüedad, especialmente el número nueve. En tiempos más modernos, sin embargo, se halla vigente la costumbre de utilizar un número impar como primera cifra para la cantidad monetaria que se regala como felicitación o para incienso, pero el nueve tiende a causar una mala impresión, ya que se asocia con el sufrimiento, 苦 (ku). El número cuatro también se considera un número aborrecible, ya que puede leerse como 死 (shi, “muerte”), mientras que el número ocho se considera un número afortunado debido a que la forma de su carácter, 八, también da la impresión de extensión y desarrollo.
Los nueve regalos de esponsales
Los nueve regalos al estilo Kantō. (Pixta)
(Desde el fondo a la izquierda)
- Yanagitaru: Originalmente, la familia del hombre presentaba un barril de sake lacado en bermellón, pero hoy día se suele presentar dinero en un sobre con letras de buena suerte en el anverso.
- Suehiro: abanico. Con la idea de extenderse cada vez más, hacia un futuro lleno de posibilidades.
- Tomoshiraga: amuleto de la suerte hecho de hilos de cáñamo blanco unidos entre sí. Representa un deseo de felicidad y larga vida hasta que la pareja “tenga canas”.
- Konbu: la palabra está relacionada con yorokobu (“alegrarse, ser feliz”); las letras elegidas para escribirla están relacionadas con la fecundidad.
- Surume: calamar seco. Como dura mucho tiempo, es un símbolo de felicidad duradera.
- Katsuobushi (bloques de bonito seco): un par de bloques de bonito, uno masculino y otro femenino, para desear la felicidad conyugal. También se escribe 勝男武士 (“guerrero vencedor”) para representar la fuerza masculina.
- Kinpō: dinero para los esponsales. Originalmente consistía en un hakama (pantalón con pliegues) para el hombre y un obi (cinturón) o kosode (kimono de mangas cortas) para la mujer, y representa el coste de la ropa de boda.
- Naganoshi: abulón secado y estirado. Un regalo de primera calidad, considerado un tentempié para la longevidad.
- Mokuroku: una lista de regalos; en cierto sentido, un albarán. Los artículos se escriben verticalmente, de derecha a izquierda, desde el naganoshi hasta el yanagitaru.
En la era moderna, con los desarrollos en fabricación y distribución, surgieron una tras otra nuevas costumbres a medida que los regalos se hacían más variados. Los arreglos florales de origen occidental son un ejemplo típico. En el Día de la Madre se regalan claveles rojos como símbolo del amor a la madre. El kochōran, la orquídea Phalaenopsis aphrodite, es un regalo estándar para la apertura de un negocio porque tiene un aspecto precioso y significa, en lenguaje floral, “la felicidad llegará volando”. En cambio, el ciclamen es tabú porque su nombre contiene las sílabas shi (muerte) y ku (sufrimiento).
Sinónimo de flores de lujo, el kochōran se introdujo en la era Meiji (1868-1912). (Pixta)
Los peines también se consideran inapropiados como regalo por el sonido de su nombre (kushi), pero en el periodo Edo (1603-1868) los hombres solían regalárselos a la mujer a la que se declaraban. Aunque los artículos con filo también se consideran un regalo de mala suerte, las espadas eran el regalo más prestigioso de la clase samurái y un amuleto de buena suerte para ahuyentar a los malos espíritus. La cultura de los regalos cambia con los tiempos, y ahora ambos se revalorizan como “objetos aceptables”.
Ejemplos de regalos tabú
Peine
Peine de boj japónico. (Pixta)
La palabra japonesa para peine, kushi, tiene dos sílabas que se pueden leer como “sufrimiento” y “muerte”; sus púas, que se astillan con facilidad, dan una impresión ominosa. En los últimos años, sin embargo, algunas empresas lo han comercializado como objeto auspicioso que sirve para “desenmarañar las disputas”.
Artículos con filo
Herramientas de cocina. (Pixta)
Los cuchillos y las tijeras conllevan la idea de “cortar lazos” y son especialmente inapropiados para celebrar nuevos comienzos, como el matrimonio o una mudanza. Por otra parte, también se tiende a considerarlos amuletos que “abren el destino”.
Pañuelos
Los pañuelos de luto suelen ser de color blanco puro. (Pixta)
Suelen elegirse como regalo de despedida porque sirven para enjugar las lágrimas, pero en raras ocasiones hay gente que los toma como una forma de “cortar lazos”, una lectura similar a la palabra original, shukin. El diseño y la elección de las palabras que acompañan al pañuelo pueden suavizar la mala impresión. Debe evitarse un pañuelo blanco puro, ya que recuerda a la tela utilizada para cubrir la cara de un cadáver (uchiooi).
Calzado a los superiores
Calcetines o medias y zapatos. (Pixta)
Cualquier cosa que pise alguien superior (un jefe o un padre) se considera de mala educación. En el periodo Edo, los guerreros sin trabajo fabricaban paraguas y sombrillas para conseguir dinero, pero no tejían sandalias de paja porque debían sostenerse “por encima de la gente”. En cualquier caso, es más seguro evitar los artículos de moda, ya que hay gustos diferentes.
Relojes y artículos de papelería a los mayores
La razón es que estos objetos implican que se debe “ser más diligente”. En China, regalar un reloj se dice “enviar una campana”, un concepto tabú porque suena parecido a “enviar al moribundo”: acompañarlo cuando está muriendo, o durante el funeral.
Cristalería para regalos de boda
Se consideran de mala suerte porque son frágiles y se rompen con facilidad, lo que implica una ruptura o un divorcio.
Objetos relacionados con el fuego para regalos de inauguración de viviendas
Las estufas de aceite, los ceniceros y las velas aromáticas se consideran inadecuados porque se asocian con los incendios. Algunas personas incluso evitan las cosas rojas en general.
Plantas en maceta al visitar a un convaleciente
Plantas ornamentales en maceta. (Pixta)
Las plantas “con raíces” (nezuku) hacen pensar en “quedarse dormido” (netsuku), y se consideran inapropiadas para alguien que se está recuperando. El verdadero problema es que, si la persona está en el hospital, tendrá que tomarse la molestia de cuidar la planta y llevársela luego a casa.
Hojas de té para la inauguración de un negocio
Como las prostitutas que no tenían clientes solían moler hojas de té a la piedra mientras esperaban, la expresión ocha wo hiku (moler el té) denota pasar el tiempo libre. Aunque algunas personas rechazan el té por considerarlo inapropiado para negocios con clientes, en realidad es un regalo estándar para los regalos de mitad de año y fin de año.
Anteponer los sentimientos de la otra persona a los convencionalismos
Los tabúes sobre la entrega de regalos incluyen no pocas supersticiones modernas que carecen de fundamento. Por ejemplo, el té sencha tiene una fuerte imagen de ser utilizado para el luto, y algunas personas lo evitan, diciendo que el té es un mal presagio para un regalo de felicitación. Sin embargo, el sencha se elige a menudo para regalos funerarios porque es ligero, dura mucho tiempo y rara vez disgusta a las personas. La idea de que el sencha no es adecuado como regalo para la apertura de una nueva tienda es un ejemplo típico de cómo la gente es consciente de la buena suerte en todo tipo de cosas.
La esencia de la cultura de hacer regalos consiste en expresar gratitud y simpatía en forma de obsequio. Lo más importante es considerar si el destinatario quedará satisfecho y si el regalo le será útil.
Supervisión: Shibazaki Naoto.
Profesor asociado de la Escuela de Graduados de la Universidad de Gifu. Especializado en investigaciones sobre sistemas educativos de etiqueta desde una perspectiva psicológica; trabaja también por brindar orientación a educadores de etiqueta. Participa en la formación de instructores como maestro general de etiqueta Ogasawara-ryū.
Ilustraciones: Satō Tadashi.
Texto: comité editorial de nippon.com
(Artículo traducido al español del original en japonés.)
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